HISTORIA DE LAS CRUZADAS – STEVEN RUNCIMAN

Romántica aventura cristiana o última invasión de los bárbaros, movimiento animado por razones religiosas o saqueo guiado por la ambición y la codicia, la Historia de las Cruzadas contituye un acontecimiento decisivo en la Edad Media. Antes de su inicio -en el siglo XI- los grandes centros de la civilización eran Bizancio y los países del Califato árabe; antes de su conclusión -en el siglo XIV la hegemonía de la cultura y del poder se había desplazado ya hacia Occidente. Para comprender ese lento pero irresistible movimiento de deriva no basta con estudiar las circunstancias que dan cuenta de su génesis en Europa; es preciso también explicar las condiciones que en Oriente posibilitaron el avance de los cruzados. La mirada debe arrancar desde el Atlántico hasta Mongolia, y el espectador ha de situarse en la perspectiva tanto de los francos como de los árabes y los cristianos de Oriente. Los tres volúmenes de la obra original están ahora reunidos en uno solo con tres partes: La primera Cruzada y la fundación del Reino de Jerusalén, El Reino de Jerusalén y el Oriente Franco y El Reino de Acre y las últimas Cruzadas. Estos textos constituyen la mejor ilustración de las bastas posibilidades de una historiografía que se niega a permanecer encerrada dentro de las fronteras de la erudición alejandrina y la parcialización de las especialidades y considera su principal deber “registrar en una extensa sucesión los hechos y movimientos más importantes que han dominado, con su vaivén, los destinos del hombre.”

Stephen Conroy, retrato de sir Steven Runciman, National Gallery of Scotland

Hablar de Steven Runciman es hablar del hombre que, según se comentó cuando murió en el cambio de milenio, nos devolvió Bizancio. Su biografía nos remite al segundón de una familia nobiliaria británica, inmensamente curioso, con una capacidad innata para los idiomas («al parecer dominaba el latín a los seis años y el griego a los siete, a los que fue añadiendo el árabe, el turco, el persa, el hebreo, el siriaco, el armenio, el georgiano, el ruso y el búlgaro»). Profesor en Cambridge, heredó la fortuna de un abuelo acaudalado, lo cual, para envidia de muchos que le leemos hoy, le sirvió para retirarse a los 35 años y dedicarse a investigar y a viajar por todo el mundo. Todo un bon vivant, de buen gusto en la mesa, delicioso conversador, de esas personas que uno siempre quiere tener a su lado a la hora del café, capaz de contar chismes graciosos sobre la alta sociedad. En pocas palabras, un hombre de su tiempo que hoy en día se diría que está chapado a la antigua. Pero es el hombre que publicó una de esas obras imprescindibles, la Historia de las Cruzadas en tres volúmenes (1951-1954), editada en castellano por primera vez en 1973 y que, recientemente, Alianza ha reeditado en un único volumen. No diré nada descabellado si afirmo categóricamente que estamos ante la monografía de lectura obligada sobre las Cruzadas. Runciman escribió sobre muchos otros temas, pero siempre hay una constante en su obra: Bizancio. No obstante, uno de sus libros más celebrados es, justamente, una obra que se aparta de la temática bizantina, aunque no del todo. Pues en Las Vísperas Sicilianas (1958) Runciman no se olvida de su tema fetiche.

info: RES PVBLICA RESTITVTA

Lengua: Castellano
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788420668475
Nº Edición:1ª
Año de edición:2008
Plaza edición: Sevilla
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